
Foto del archivo del historiador Xan Fraga
Título: El 26
Ver la luz en el 26... es duro, en un tiempo famélico donde no hay qué llevarse a la boca y ser la pequeña de 8 hermanos, en el 26... es duro. Ver una Guerra Civil, Franco gana, cara al sol por un pedazo de pan y un vaso de leche... es duro. Ser madre sin padre para tu hija en tiempos apostólicos, emigrar a alemania sin siquiera saber leer español, intentar cambiar hambre por futuro... es duro. Educar a los hijos de una hija, y hacerlo lo mejor posible, en la distancia, sola... es duro. Morir; morir es duro, pero darse el placer de mirar atrás y no quejarse de una vida... es poder decir que valió la pena, y valió la pena llorar, reír, gritar; valió la pena callar y soñar. fué duro, pero valió la pena.
Esto que acabo de escribir es un homenaje a mi abuela Sara, posiblemente la mujer que más he amado en todo lo que llevo vivido y estoy seguro de que al final pensó que valió la pena.
Pd: Perdón por el sentimentalismo pero hoy me ha dado por ahí, una cosa tengo clara, si una sola persona te llora de verdad en el momento de tu muerte, aunque sólo sea una y el resto del mundo incluso se alegre de que la palmes, por lo menos alguna cosa buena habrás hecho en tu vida, digo yo.
Simplemente precioso Juan, Ara.
ResponderEliminarRascando en la superficie siempre se encuentra un poeta.
ResponderEliminarVeo que ese chaval algo revoltoso (cosas de la adolescencia) se ha convertido en una persona con un corazón sensible y alma de escritor.
Enhorabuena Juan.