Mi ida de pelotilla neuronal de hoy se debe a que esta tarde-noche, tarde en la Comunidad Canaria, hallábame yo visionando fotos en mi ordenador cuando de pronto apareció una de una persona que ya no está aquí, y a la que desde hace seis meses extraño como nunca he extrañado a nadie; mi abuela Sara. No es una foto especialmente buena, más bien todo lo contrario, la luz, el enfoque, es todo malo, pero es una foto que me hizo parar de darle al ratón desde el mismo momento en que apareció en mi pantalla, la mirada es... increíblemente vivaz y alegre, pero al mismo tiempo hipnótica, no se describirlo pero logró revolver los adentros de la pelota con pelo que tengo sobre los hombros. Sólo es una foto pero era como si me estuviese hablando en ese mismo momento, esa mirada era la que me hacía ver cosas buenas donde no las había, y la que sin que yo me diera cuenta me llenaba de ilusión cuando llegaba a casa después de currar, esa foto es la que esta tarde, en casa, solo, escuchando The Bitter End de Placebo, consiguió que un hilo de agua bajase por mi mejilla llevándose con él todos los calvarios y las preocupaciones del día. A veces estar triste 5 segundos es mejor que ignorar qué es lo que te falta en la vida, a mi hoy sólo me faltaba ver esa foto, solo que yo no lo sabía.
"Bicos" para el mundo, y para las personas de bien... trabajo! que hay mucho paro.
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